
La etapa de floración es la fase en la que la planta de cannabis comienza a
producir cogollos y flores, lo que la convierte en una de las fases más
emocionantes y esperadas por los cultivadores. Durante esta etapa, la
planta experimenta cambios significativos que incluyen una alteración en
la relación entre los nutrientes y la luz que se requiere, porque cambia su
fotoperiodo a 12hs de luz, 6 menos que en la etapa vegetativa.
La mayoría de las variedades de cannabis comienzan a florecer entre ocho
y doce semanas después del comienzo de la fase vegetativa. Sin embargo,
hay excepciones como la variedad autofloreciente que comienza a florecer
a las cuatro semanas.
Durante la etapa de floración, la planta de cannabis requiere de un
cuidado especial para asegurarse de que produzca los cogollos saludables
y potentes que tantos cultivadores buscan en su cultivo. Uno de esos
cuidados es asegurarse de que la planta recibe una cantidad adecuada de
luz y la impulsa a producir flores. Es precisamente por esta razón que se
sugiere el uso de luces más potentes durante esta etapa.
Además de la cantidad de luz que se recibe, la temperatura y la humedad
son factores muy importantes en la etapa de floración. Regular la
temperatura en un rango específico ayuda a asegurar la generación de
densos cogollos. La humedad, por otro lado, es importante para los
niveles de resina y calidad. En términos generales, los cultivadores deben
asegurarse de mantener una baja humedad relativa durante esta fase para
evitar la proliferación de hongos que pueden afectar a los cogollos.
Durante esta etapa, la planta de cannabis también necesita nutrientes
adicionales para permitir su crecimiento saludable. Es importante para los
cultivadores proporcionarles los nutrientes apropiados para cada fase, los
nutrientes necesarios y la frecuencia del abono.
La etapa de floración también incluye una variedad de sub etapas que son
muy distintas entre sí. Primero, la planta entra en una etapa conocida
como “pre-floración”, donde aparecen pequeñas flores en los extremos de
las ramas. (FOTO)
A medida que avanza esta etapa, las flores se vuelven más y más grandes,
con la producción de cogollos principales a menudo seguida por la
producción de cogollos secundarios.
Más adelante en esta fase, los cogollos se desarrollan y se vuelven más
resinosos y densos, lo que contribuye al aroma, sabor y efecto final de la
planta. Durante esta etapa, es importante controlar el crecimiento de los
cogollos. Si los cogollos no tienen suficiente espacio, pueden terminar
compitiendo por la luz y los nutrientes, lo que puede afectar el
rendimiento y la calidad de la cosecha.
Finalmente, a medida que la planta se acerca al final de su ciclo de vida,
los cogollos llegarán a la madurez y estarán listos para la cosecha. En este
punto, los cultivadores deberán cosechar los cogollos utilizando las
técnicas de cosecha adecuadas y secarlos.
En conclusión, la etapa de floración es crucial para el cultivo exitoso de la
planta de cannabis. Se necesitan muchos cuidados para asegurarse de que
la planta esté saludable, bien nutrida y reciba la cantidad adecuada de luz
y humedad.




